Blog personal

La pérdida de la incomodidad

Vivimos en un mundo donde se intenta que todo sea indoloro, suave, acolchado, y en el que nuestros deseos sean constantemente escuchados e idealmente cumplidos. Toleramos poco la frustración y rechazamos cualquier tipo de incomodidad física o emocional. Todo esto condiciona nuestra percepción del dolor.